Análisis | Assassin’s Creed Valhalla – La Ira de los Druidas

Análisis | Assassin’s Creed Valhalla – La Ira de los Druidas

18 mayo 2021 0 Por Alejandro Altaber

Nos adentramos en tierras irlandesas con ‘La Ira de los Druidas’, primera expansión de pago de Assassin’s Creed Valhalla.

Sin lugar a dudas, Ubisoft ha sido la editora que más fuerte ha apostado en el estreno de la nueva generación de consolas. Assassin’s Creed Valhalla, Watch Dogs: Legion e Immortals Fenyx Rising fueron los tres grandes lanzamientos de la compañía francesa durante el último trimestre de 2020, sin embargo ha sido la serie de los asesinos la que ha conseguido en su estreno el mejor registro de ingresos de toda su historia.

De hecho, los inmejorables números que ha firmado la nueva entrega han provocado que sus desarrolladores modifiquen sus previsiones de contenido postlanzamiento y ampliarán la hoja de ruta para lanzar más eventos, modos, expansiones e historias derivadas de la aventura de Eivor.

Todo ello todavía queda demasiado lejano y ahora mismo es el momento de disfrutar de ‘La Ira de los Druidas’, primera expansión narrativa incluida en el pase de temporada que nos lleva hasta tierras irlandesas para desentrañar los misterios de un antiguo culto druídico, siguiendo los pasos de sus miembros.

Más tarde, durante los meses de verano del presente año, llegará ‘El asedio de París’, donde reviviremos la batalla más ambiciosa de la historia vikinga y conocer a figuras claves de una Francia Occidental asolada por la guerra.

Uno de los aspectos fundamentales de ‘La Ira de los Druidas’ es que para jugar a la expansión no es necesario haber completado la extensa historia principal, sino que está disponible una vez hemos alcanzado Inglaterra y completado uno de los primeros arcos narrativos del argumento.

Además, no hay un nivel específico para adentrarse en este nuevo contenido. Adquirido el DLC de forma independiente o como parte del pase de temporada, una vez descargado veremos que en nuestro asentamiento hay un nuevo personaje llegado desde Irlanda que necesita ayuda ya que un familiar de Eivor reclama su presencia.

La historia comienza cuando Eivor viaja a Irlanda para ver a su primo Barid. Muy pronto, el Gran Rey de Irlanda, Flann Sinna, los arrastra a una peligrosa misión para unificar las facciones en guerra. Pronto descubriremos que los preciosos parajes de Irlanda esconden misterios de un antiguo culto druídico, los Hijos de Danu.

Con esta breve premisa exploraremos tres grandes provincias junto a la ciudad de Dublín, incluyendo como la aventura principal de Assassin’s Creed Valhalla, emblemáticos lugares de la realidad como  la Calzada del Gigante, la Colina de Tara, Dique del Cerdo Negro o la montaña Ben Bulben.

Ubisoft Montreal llevó las riendas del desarrollo del conjunto del juego, pero la creación de esta expansión ha recaído expresamente en Ubisoft Burdeos, equipo fundado hace poco más de tres años y que debuta en la franquicia tras haber participado en contenidos de Ghost Breakpoint, Ghost Recon Wildlands y también como apoyo en el futuro Beyond Good & Evil 2. Eso sí, se mantiene la esencia y estructura de Assassin’s Creed Valhalla, presentando una progresión exacta a lo disfrutado hasta la fecha.

En total tenemos unas misiones principales que ofrecen entre 8-10 horas de duración, si bien nos iremos fácilmente hasta las 15 horas de partida superando el resto de contenido secundario que da vida a cada zona de Irlanda. Puede ser una cifra ‘corta’ en comparación a la historia original de Eivor, pero son unos datos magníficos para tratarse de una primera expansión. Asimismo, cuenta con personajes interesantes como Ciara o el Rey Flann, los cuales nos dejan escenas y diálogos muy satisfactorios a nivel narrativo.

Pero sin lugar a dudas el punto más agradable de Assassin’s Creed Valhalla – La Ira de los Druidas es la fantástica ambientación de la Irlanda del Siglo IX y las leyendas mitológicas que rodean el majestuoso lugar. Piedras mágicas, habilidades curativas de los druidas o monstruos mitológicos, son diversos factores que cambian bastante el sistema de combate en esta expansión, otorgando un toque diferenciador que le sienta genial al conjunto, aunque quizás deberían haber arriesgado un poco más añadiendo novedades y características de mayor peso dotando a la experiencia de un componente más innovador respecto al juego base.

Por último, hay muy poco que comentar en la faceta audiovisual. Gráficamente se siente exactamente igual y encima solo podemos hablar todavía mejor de ello que respecto al lanzamiento original.

Con las diferentes actualizaciones publicadas durante estos meses se han ido puliendo diferentes aspectos a nivel de detalle, texturas, iluminación y rendimiento. Por ello, el principal aliciente en este apartado es la maravillosa dirección artística, pues se ha representado a la perfección cada rincón de Irlanda además del folclore, naturaleza, ciudades, etc.

Nueva región, historia, personajes, misiones, armas, equipamiento, habilidades y enemigos. Analizado por separado muchos pensarán que ‘La Ira de los Druidas’ no incluye el contenido suficiente para justificar el nombre de expansión, pero tras haber pasado más de 15 horas en tierras irlandesas podemos asegurar que hacerse con el pase de temporada es una magnífica excusa para volver a Assassin’s Creed Valhalla, si es que todavía no seguías jugando gracias a las continuas actualizaciones que Ubisoft está trayendo cada pocas semanas.

Es cierto que se puede adquirir de manera independiente, pero viendo el nivel que ha alcanzado este primer gran DLC, no tenemos dudas de que ‘El Asedio de París’ irá un paso más allá y nos deleitará este verano con una historia todavía más convincente.

Author: Alejandro Altaber

Redactor en RegionPS.com desde enero de 2012

Assassin's Creed Valhalla - La Ira de los Druidas

24,99€
8.6

Historia

8.5/10

Jugabilidad

8.5/10

Gráficos y Sonido

9.0/10

Contenido

8.5/10

Pros

  • Genial ambientación y nuevos personajes
  • Historia muy bien contada
  • La variación en el combate al enfrentarse a los druidas

Cons

  • Diseño de las misiones secundarias
  • Se echa en falta un punto más de riesgo