Análisis | Massira

Análisis | Massira

7 marzo, 2019 0 Por Alejandro D. Coto

Abuela y nieta nos cuentan una historia real pero triste.

En la industria de los videojuegos hay un selecto grupo de títulos, relativamente amplios, que tienen una diferencia notoria con el resto de juegos. No hablamos de calidad, ni de novedades ni nada por el estilo, hablamos de sentimientos, de todo lo que puede transmitir.

Simuladores deportivos, o juegos de disparos, se centran más en la mecánica jugable que en la propia historia en sí (y no lo estamos criticando). Luego, hay otros juegos en los que el jugador se siente atrapado en todo lo que pasa en la pantalla, y lejos de poner otros ejemplos, vamos a nombrar únicamente el juego del que hoy os ofreceremos el análisis: Massira.

Ficha Técnica
  • Título: Massira.
  • Desarrollador: Frost Monkey Games.
  • Distribuidora: Sony Entertainment.
  • Número de Jugadores: 1 jugador.
  • Plataformas: PlayStation 4.
  • PEGI: +7
  • Fecha de salida: 20 de Febrero de 2019.
  • Idioma: Textos de pantalla en castellano.
  • Género: Plataforma y puzle.
  • Precio: 12.99€ a través de este enlace.

Massira es un juego que su apartado gráfico puede engañar, puesto que a simple vista puede parecer un título que esté destinado a los más pequeños. Pero Massira es mucho más que un juego para niños, a pesar de no ver una gota de sangre ni similar, y todas las malas acciones no se verán con violencia alguna.

Lo que cala de Massira es su historia, de la cual vamos a hablar únicamente por encima y con el objetivo de que adquiráis el título habiendo dejado el análisis a media lectura. Porque el juego lo merece.

HISTORIA

Massira nos cuenta la historia de Numi y su abuela Yara. Un juego que, si bien no es basado en hechos reales, en cualquier momento lo podría ser, puesto todo lo que vivimos ha sucedido en la piel de más de una familia. Y es que Massira nos traslada a uno de los momentos más peliagudos que vivimos hoy día en nuestro planeta, y no es otro que el conflicto de Siria.

Estamos acostumbrados a tratas acontecimientos reales como lo son la Segunda Guerra Mundial y, menos frecuente pero también recreada, La Gran Guerra. Frost Monkey ha arriesgado un poco, y se han aventurado a tocar otro conflicto, de menor peso, pero por desgracia de la misma temática y gravedad, que encimas vivimos a día de hoy casi a diario en todos los informativos de la tarde.

Contar una historia real, en la guerra, es relativamente sencillo. Sufrimiento, muertes, pérdidas, separaciones… Pero todo eso son suposiciones y cosas lógicas. El equipo de Frost Monkey, para contar todo, se ha puesto en contacto con una asociación de refugiados para ser guiados y poder coger y recopilar información, para después plasmas una historia, como decíamos, ficticia pero real. Y esto es lo que hace que Massira sea un juego especial.

JUGABILIDAD

Dejando la historia de lado, nos centraremos en las mecánicas de juego. Con Massira estamos ante un juego de plataformas y puzles, en donde la información es transmitida con muy pocas palabras y con un enfoque directo hacia las cosas gracias al movimiento de las cámaras en cierto momento. Siempre sabremos qué hacer, a dónde ir, y aunque el juego puede ser un poco “pasillero”, el jugador siempre recibe estímulos de los escenarios para acaparar la atención.

Ningún puzle de Massira frustrará al jugador, punto a favor del juego para hacer una experiencia más amena, considerándolo todo un acierto. Este tipo de juego no requiere dificultad, únicamente pararse lo justo y necesario.

CONTROL

Lejos de ser un juego perfecto, pero sí un grandísimo debut, si tenemos que poner alguna pega en este título es por su control. No es que sea malo, ni injugable, por suerte no es el caso. Pero sí es cierto que podríamos exigir un poco más de pulidez en el mismo, ya que a veces el jugador tendrá que repetir un pequeño salto por fallo propio y, otras (y raras) veces, por el control. Aun así, destacamos que son en momento puntuales donde hemos experimentado estos pequeños errores puntuales, y que no han entorpecido para nada la experiencia jugable.

GRÁFICOS Y SONIDO

Y hay que valorar y tener muy presente el gran apartado artístico con el que cuenta el juego. Y es que nos ha sorprendido mucho cómo rostros sin ojos, nariz ni boca pueden expresar lo que sienten en cada momento. Una tarea realmente complicada.

En Massira no veremos apenas interfaz en el juego, y es que tampoco es necesario. Una apuesta arriesgada que pocos juegos, incluso de producciones de gran presupuesto, no se atreven hacer siempre.

En el sonido, melodías elegidas a la perfección para acompañar en los momentos necesarios al jugador, otras en las que el silencio será parte de nuestra travesía y efectos sonoros típico de una guerra.

CONCLUSIÓN

A nivel personal, dejando de lado la tercera persona, hago con Massira una excepción. Cuando hago un análisis, no me gusta nombrar títulos que no sea el juego analizado por mucho que la situación lo pueda requerir o que incluso por falta de argumentos lo necesite hacer. O también para resumir. Pienso que hoy en día todo se tiende a comprar y que luego eso le puede hacer factura tanto al juego analizado como al nombrado. Dejando de lado comparaciones, y tras haber expresado todo lo que he sentido con Massira a nivel “profesional”, no puedo evitar poner en esta conclusión que Massira me ha recordado a Valiant Hearts por la tristeza que ambos transmiten, y a Journey cómo tiende a guiarnos hacia nuestro objetivo.

Massira es un juego diferente a lo que normalmente vemos, y lo recomiendo encarecidamente.

Con el respeto de los demás participantes, justo ganador del cuarto año de los Ps Talents. Y que siga así tanto esta cantera como el equipo de Frost Monkey Games.

Author: Alejandro D. Coto

Un tipo normal y corriente que le gustan los videojuegos, el manga y el anime

Massira

12,99€
Massira
8.4

Historia

9.5 /10

Jugabilidad

7.5 /10

Gráficos

9.0 /10

Sonido

8.0 /10

Duración / Diversión

8.0 /10

Pros

  • Variedad en los puzles.
  • El tema que trata.
  • Una toma de decisión vital.

Cons

  • Puede transmitir demasiada pena.
  • El control no está pulido, pero no es malo.