Análisis | Moons of Madness

Análisis | Moons of Madness

13 abril 2020 0 Por Víctor González Valle

Lovecraft se mezcla con la ciencia ficción en una aventura de terror con una interesante historia.

Ficha Técnica

Título: Moons of Madness

Desarrollador/Editor: Rocket Pocket Games

Distribuidor: Funcom

Número de Jugadores: 1

Plataformas: PlayStation 4, Xbox One y PC

Género: Terror

Muchos juegos de terror pueblan el catálogo de nuestras Playstation 4 en estos últimos años. No solo las grandes franquicias tienen hueco en el género, propuestas de todo tipo, muchos títulos de corte Indie sorprenden al público con propuestas más humildes pero igual o más terroríficas.

El mensaje dejó atónitos a los científicos de Orochi. Los analistas lo desglosaron a fondo y acabaron determinando que era de origen inteligente. Los directores de Orochi concluyeron que era demasiado peligroso hacer pública esta información, así que decidieron ocultarla. En secreto, la empresa empezó a construir Explorador Alfa, un moderno puesto de investigación marciano que había sido diseñado para identificar la verdadera naturaleza del mensaje.

En Moons of Madness controlarás a Shane Newehart, un técnico destinado en Explorador Alfa cuyas autorizaciones de seguridad son de tan bajo nivel que ni siquiera sabe que esa señal misteriosa existe. Su trabajo es mantener las luces encendidas hasta que llegue la nave de transporte Cyrano, que trae a un nuevo equipo para que se ocupe de todo.

Sin embargo, no tardará en encontrar problemas extraños e inusuales.Los sistemas vitales empiezan a fallar, una niebla extraña inunda el invernadero y el resto de su equipo aún no ha regresado de su misión EVA. Todo empieza a venirse abajo.

Con esta premisa comienza una aventura de terror y exploración en primera persona que nos llevará tanto a investigar las diversas bases de Marte como el propio planeta con nuestro traje de protección, que deberemos controlar para no quedarnos sin oxigeno en ningún momento. Con una exploración bastante lineal, nuestro cometido será indagar cada uno de los escenarios al máximo, ya que a parte de avanzar la trama principal deberemos investigar todos los rincones para encontrar documentos y ordenadores de todo tipo que nos ofrecerán mucha información sobre lo que está ocurriendo, lo que piensan otros personajes y así descubrir todos los secretos y experimentos que se han estado llevando en Marte.

Por lo demás, la mecánica principal del título será ir de un lugar a otro buscando diversos objetos para abrirnos paso al siguiente escenario o resolver pequeños puzzles, algunos más inspirados que otros, pero que no son demasiado complejos a la hora de resolverlos aunque en genera están bien pensados y sobre todo , muy bien integrados con lo que ocurre en cada momento de la trama.

Y es que gran parte del interés de Moons of Madness está en conocer su historia, entrar en la mente de Shane y conocer sus distintos traumas y los cambios que se generarán en el escenario debido a las extrañas criaturas completamente Lovecraftianas que pueblan el juego, a las que no podremos enfrentar directamente, pero que tendremos diversas maneras de espantar aunque todo está bastante guionizado. En algunas ocasiones deberemos escondernos y en otras huir lo más rápido posible si queremos salvar nuestra vida. Son pocas las situaciones así pero añaden una variedad que siempre es de agradecer.

Durante las 6-7 horas que nos puede durar el juego estaremos inmersos en una historia que logra combinar de manera bastante consistente los temas de Lovecraft con la ciencia ficción, algo que no se ha realizado tan a menudo y que está bien justificado argumentalmente. El diseño artístico es muy variable, ya que podemos pasar de los entornos asépticos de la base marciana, el propio exterior lleno de polvo y con los tonos típicos del planeta para pasar escenarios más mundanos u otros más bizarros propios de cualquier pesadilla, por lo que no nos cansaremos ni repetiremos demasiado los emplazamientos, y si se repiten, habrá cambios estéticos en ellos.

Mención a parte lo bien conseguido que está en su mayor parte el terror psicológico que trata de transmitirnos el juego, muchas veces no sabemos si lo que está ocurriendo es algo físico y real o simplemente la mente de nuestro protagonista trastornándose cada vez un poco más, no estando seguros de que ocurre hasta prácticamente la recta final del mismo.

A nivel técnico el juego cumple sin muchas florituras pero que gracias a su diseño artístico logra una variedad de entornos que no nos cansará en ningún momento. Todo ello sin ningún bug reseñable que hayamos podido encontrar y con un rendimiento bastante estable.

El sonido cumple sin más, no destacan especialmente pero no molestan en absoluto. Contamos con voces en inglés de una calidad más que decente y subtítulos completamente en castellano, por lo que no tendremos ningún problema para seguir la interesante historia que propone el juego.

Conclusión

Moons of Madness es un juego de terror que sin pasar a la historia como el juego más terrorifico ni nada parecido logra crear una buena mezcla entre el universo Lovecraft y la ciencia ficción, algo no tan visto. Quizás no logra su objetivo de mantenernos en tensión todo el rato, con algunos bajones pero también con buenos momentos. Además, cuenta con una historia suficientemente bien construida para mantenernos atentos las 6 o 7 horas que puede durarnos la aventura dependiendo cuanto exploremos o lo que se nos compliquen los diferentes puzzles. Sin duda , sin ser un imprescindible, se lo recomendamos a los amantes del terror que busquen una propuesta más humilde y con un toque “distinto”.

 

Author: Víctor González Valle

Gamer de nacimiento, amante del JRPG y redactor por vocación y en tiempos libres. Amante de Japón y los juegos RPG. Aprendiendo cada día.

Moons of Madness

0.00
7.1

Historia

7.4/10

Jugabilidad

7.2/10

Gráficos

7.1/10

Sonido

6.9/10

Diversión / Duración

7.0/10

Pros

  • Buena mezcla entre Lovecraft y ciencia ficción.
  • Historia muy interesante.

Cons

  • A veces se pierde la sensación de terror.
  • Algunos momentos algo artificiales.