Asalto a la Brecha del Guardián ya está disponible en Borderlands 3

Asalto a la Brecha del Guardián ya está disponible en Borderlands 3

11 junio 2020 0 Por Alex Fdez

Los eventos y contenidos extra para el endgame están siendo una constante.

El Asalto a la Brecha del Guardián ya ha llegado a Borderlands 3 de manera gratuita, y con él podréis poner a prueba vuestras habilidades y equipo en un desafío repleto de enemigos de élite y aterradores jefes. Aunque os hayáis alzado sobre los ejércitos de los soldados cibernéticos y las máquinas asesinas del Asalto al centro clandestino de Maliwan, los rivales de eridio que os encontraréis en el Asalto a la Brecha del Guardián no os pondrán las cosas nada fáciles.

Este Asalto se lleva a cabo en el remoto planeta de Minos Prime. La tripulante de la Sanctuary III experta en eridio, Patricia Tannis, os envía a investigar la misteriosa señal de un Guardián sin saber que allí os estarán esperando hordas de hostiles Guardianes. Una secta de Guardianes rebeldes se ha apoderado de Minos Prime y lo ha reformado. Han desmenuzado el planeta y lo han plagado de unos amenazantes edificios similares a los obeliscos y las estatuas que hay por Nekrotafeyo. Si queréis obtener respuestas, tendréis que luchar contra esos ancestrales seres mientras atravesáis el maltrecho entorno.

En cuanto a la personalización del nivel de desafío deseado, el Asalto a la Brecha del Guardián funciona como el Asalto al centro clandestino de Maliwan. Los Asaltos se ajustarán al tamaño del grupo, así que podréis afrontarlo tanto de manera individual como en grupo; eso sí, están diseñados para un grupo completo de cuatro buscacámaras con buen equipo y a nivel máximo. Si queréis buscar un grupo, podéis ir al menú Social y activar el matchmaking en línea de SHiFT.

Por supuesto, será necesario haber terminado la historia principal para acceder a este contenido, pero desde aquí te recomendamos subir al nivel máximo a tu buscacámaras para poder enfrentarte a tal desafío.

Author: Alex Fdez

Nací a mediados del año 92 y, como cualquiera de mi generación, crecí a medias entre los balonazos en la plazoleta y los botones de una consola. Y hasta ahora. 🙂